Reseña: El almacén del fin del mundo

Las risas están en el protocolo

El subgénero postapocaliptico puede parecer angustiante hoy en día, si bien resurgió luego de los acontecimientos globales que ya conocemos, a veces hay producciones artísticas que sobresalen y dan una mirada refrescante.



«En una ciudad arrasada por una epidemia, nuestros protagonistas se reúnen en uno de los pocos sitios que aún quedan en pie, un exclusivo restaurant-bunker, donde se está permitido acceder al privilegio más escaso y codiciado por la humanidad, el encuentro con el otro. Allí, ellos darán rienda no tan suelta, a sus más mundanos placeres: comer, beber, cantar y bailar. Por supuesto que todo bajo estrictas normativas a cumplir y ante la mirada inquisidora de un implacable camarero». Este el texto de la obra de Martín Henderson, la cual también dirige y actúa.

Dolores Ocampo, Leonardo Saggese y Martin Henderson forman parte del elenco de esta tragicomedia. A estilo de 28 days later versión argentina, esta comedia oscura llega con fuerza y se divide en dos actos muy distintos entre sí. El primero lo cómico e histriónico de la situación protocolar de un curioso restaurante de alta categoría con un solo empleado, acá Matías Henderson brilla con su papel de mozo metiche, estresante y apegado a los protocolos. Dolores Ocampo con su carisma, entrega y dotes vocales nos van a dejar atónitos. El segundo acto llega más hacia el lado del subgénero postapocaliptico, lo cual da un giro de tuerca y va hacia lo macabro, tenso y thriller, pero sin dejar perder la comedia.

La escenografía de Christian Gadea y Martin Henderson es imaginativa, sencilla pero ningún recurso se desaprovecha. La cámara de desinfección está muy bien realizada.El almacén del fin del mundo es una ingeniosa comedia dónde lo absurdo, lo trágico y lo postapocaliptico convergen muy bien. Martin Henderson y Dolores Ocampo están de maravilla.

Disponible los viernes a las 20 horas en el Teatro Extranjero (Valentín Gómez 3378) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.
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El Centro de Experimentación del Teatro Colón estrena Bosque de Creadoras. Jueves 19 de mayo, 20:00 horas.

El Centro de Experimentación del Teatro Colón estrena Bosque de Creadoras



Una propuesta que reúne a una generación de compositoras radicales del programa de Música Expandida de la Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín: Victoria Barca, Cecilia De Feo, Maga Clavijo, Ailín Grad, Camila Reboratti y Carola Zelaschi.




El jueves 19, viernes 20 y sábado 21 de mayo a las 20:00 horas, y el domingo 22 de mayo a las 17:00 horas, el Centro de Experimentación del Teatro Colón presenta Bosque de creadoras, una obra performática e instalativa que pondrá en escena a una generación de compositoras radicales, donde cada una propondrá un recorrido físico por postas en la sala, en las que desarrollarán sus universos de instrumentos y obras.



La producción será dirigida por el director de Música Expandida, Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad de San Martín, Sebastián Verea. La escenografía estará a cargo de Noelia González Svoboda, la iluminación es de Sebastián Viola y Luis Casella Horn, y la presentación contará con la interpretación y puesta en escena de obras e instalaciones de las compositoras Victoria Barca, Cecilia De Feo, Maga Clavijo, Ailín Grad, Camila Reboratti y Carola Zelaschi.



Acerca de la residencia

A lo largo de dos semanas de residencia, el Centro de Experimentación del Teatro Colón pone en el centro de la escena a una generación de compositoras radicales del programa de Música Expandida de la Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín. Desde una perspectiva moderna de la composición, la luthería y el pensamiento transdisciplinar, hibridan técnicas y herramientas para presentar seis piezas originales en un recorrido que, sutilmente, las conecta y pone en diálogo.

Acerca de las producciones

Brenda Hillman empieza el poema Sutra de la Teoría de Cuerdas con una declaración sobre los tipos personales que existen en la poesía. El “yo”, escribe, “es una aguja que algunos encuentran útil, aunque el hilo, por supuesto, es una sombra.”

El hilo que teje estas seis obras es precisamente la puesta en sombra del “yo” que atraviesa el tiempo y experimenta el mundo, una duda necesaria sobre la ilusión de ser alguien que está en el centro de la conciencia produciendo memorias. Cada trabajo nos desplaza de nuestro centro aparente, y el recorrido por las seis experiencias nos convierte en la aguja ilusoria de Hillman, tejiendo una continuidad frágil que, sabemos, puede romperse en cualquier momento.



Las entradas se encuentran a la venta y podrán adquirirse de manera online a través de http://www.teatrocolon.org.ar.



También de manera presencial en la boletería del Teatro Colón (Tucumán 1171) de lunes a sábados de 09:00 a 20:00 horas y domingos de 09:00 a 17:00 horas, y en el local de Tu Entrada que funciona en la calle Viamonte 560 (Local 5) de lunes a viernes de 09:00 a 16:00 horas.

Reseña: El Cónsul

La magia del Teatro Colón

Es uno de los destinos más codiciados por los turistas nacionales e internacionales que visitan Buenos Aires. Para quienes son porteños pero nunca han entrado, es un misterio magnético, para quienes pudieron ver la ópera, ballet o sinfónica, un sueño hecho realidad.



Luego de dos años de cierre debido a la panademia, el Teatro Colón tiene el honor de traer una ópera poco conocida en el ámbito internacional: El Cónsul.

Cuando se piensa en Ópera nos imaginamos las grandes representaciones italianas, es que estos la inventaron y la hicieron un género sotisficado que, a pesar de los tiempos actuales dónde la música popular electrónica tiene más peso, la ópera sigue con ganas de vivir… ¿Pero una ópera en inglés? El cónsul es una ópera compuesta por Gian Carlo Menotti (1911-2007). Estrenada en 1950 en Filadelfia, esta fue la confirmación del gran poderío artístico del italiano radicado en Estados Unidos.

Justin Brown es el director musical de este magno evento, él junto a un gran equipo de profesionales y artistas, adaptan esta ópera que habla sobre la burocracia, la corrupción estatal y la perdida de la esperanza. En tres actos se divide la historia ambientada en un país posiblemente ubicado en Europa oriental, sus personajes son presionados por un gobierno corrupto, estos solicitan una visa pero esta nunca es otorgada por las torres de papeles que deben presentar y las trabas burocráticas. ¿Podrán salir del país?, ¿Podrán tener el tan ansiado sello?

Leonardo Neiva (barítono), Carla Filipcic Holm (soprano), Adriana Mostrángelo (soprano), Virginia Correa Dupuy (mezzosoprano), Héctor Guedes (bajo), Pablo Urban (Tenor), Alejandro Spies (Barítono), Marisú Pavón (Soprano), Marina Silva (Soprano), Rocío Arbizu (Mezzosoprano) y Sebastián Sorarrain (Barítono) forman parte del grupo de cantantes liricos de esta ópera.

Jorge Ferrari con su escenografía y vestuario nos trae un ambiente gris, monótono y tedioso, emula a las oficinas donde el tiempo pasa lento y los ánimos se adormecen, a su vez también caracteriza la opresión del sistema hacia sus ciudadanos en este escenario giratorio. Rubén Szuchmacher dirige la escena de esta ambiciosa ópera. Su visión de El cónsul está puesta ante nosotros, podemos ser parte de una situación que nos identifica pues hemos estado eternas horas yendo y viniendo en alguna oficina estatal.

El cónsul es una ópera en inglés que quizá no conozcamos antes de entrar, pero una vez que salgamos estaremos satisfechos por el resultado y el gran trabajo de categoría que siempre ha hecho, hace y hará El teatro Colón.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

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Reseña: Lino y Leno y el tripulante ocioso

Fantasía para evadir

En tiempos de horror, los desamparados y olvidados por la sociedad siguen estando. Los vemos todos los días en la calle pero omitimos, ¿Qué pensaran y qué soñaran?
Entre las barbaries que se cometen, hace casi dos años dos personas sin hogar fueron quemadas en los límites de la ciudad. El hecho causó conmoción por el grado de sadismo y crueldad de los atacantes. ¿Puede la fantasía hacernos evadir la cruel realidad?



«La humanidad ya no volverá a ser la misma luego de la llegada del Tripulante Ocioso. En el nuevo orden, Lino y Leno tienen la responsabilidad de proteger el portal, y así garantizar la necesaria diferenciación de clases. Mientras se preparan en su búnker para el inminente ataque, ambos se entretienen jugando y compartiendo parte de su pasado». Esta es la reseña de la obra escrita y dirigida por Francisco Ruiz Barlett.

Leo Trento y Enrique Dumont protagonizan esta conmovedora historia. Ambos encarnan a unos amigos tan unidos y tan cercanos, que en su amistad van a recrear un mundo donde ambos se protegen, este les permite escapar de la triste realidad de vivir en la calle.
La química entre los actores es sin igual, al ingresar al teatro y al salir del mismo, ambos no salen de sus personajes. Francisco Ruiz Barlett nos lleva un texto onírico y poético, todo esto acompañado con dosis de humor y reflexión social. Junto a la escenografía de Tadeo Jones y las luces de Samir Carrillo, se presenta un frente de batalla orquestado para combatir a un enemigo invisible, los personajes están atentos a este. La iluminación es sublime y es un factor importante en la historia.

Lino y Leno y el tripulante ocioso es poesía llevada a las tablas, un imaginario de dos personas abandonadas por la sociedad y con un triste final, pero que cuya conexión y fantasías, los harán evadir el destino que les ha tocado.

Disponible los lunes a las 21:15 en el Método Kairos (El Salvador 4530) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.
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Reseña: Golda Meir

La dama de hierro israelí

Golda Meir fue y es un personaje importante para la historia internacional. Nacida en Kiev, radicada en Estados Unidos, se convirtió en una de las firmantes de la creación del Estado de Israel, asi como también una importante ministra y política. No obstante, finalizados los años 60, Meir se convierte en la primera mandataria en dirigir un país en el mundo. Sus decisiones políticas darían un giro trascendental a lo que hoy conocemos como Israel.



«En el momento menos oportuno de su vida, cuando atraviesa una dura enfermedad y se da por retirada de la política, Golda Meir (interpretada magistralmente por Marina Munilla, ganadora del PREMIO ACE REVELACION FEMENINA), recibe el llamado del Partido Laborista para ser Primera Ministra. La decisión de aceptar o no el cargo se verá condicionada por los recuerdos de su vida política, y por las constantes presiones de su entorno más cercano. Luego de aceptar el puesto para continuar su lucha incansable en pos de lograr la paz para el Estado de Israel, tomará finalmente una decisión de la cual se arrepentirá el resto de sus días: no atacar a tiempo el día de Yom Kippur».

Marina Munilla y Gerardo Grillea escriben esta ambiciosa obra histórica. Encabezada por Marina Munilla en el papel protagónico junto al amplio y talentoso elenco conformado por: Alejando Stordeaur, Mario Riccio, Claudia Kotliar, Ana Rosa Selaro, Juan Fernández, José Luis Calcagno, Nora Glazer, Gustavo Roza, Tomás Bertoldi y Julián Flaszman.

El Teatro Border tiene el honor de presentar la historia de Golda Meir. Munilla interpreta a la primera ministro de Israel de una manera soberbia, atraviesa su ascenso y ocaso al mundo político, a su vez su lado más fuerte y vulnerable.
Las líneas que ella escribe junto Grillea son inteligentes, sagaces y llenas de referencias históricas. Se nota un arduo trabajo de investigación por parte del dúo.

Grillea también se encarga de la escenografía, la misma refleja la tensión de una sala de reuniones en crisis política, a su vez los detalles y paleta de colores grises, aportan solemnidad. Todo esto junto a la música de Gustavo García Mendy, hacen de esta un obra un deleite narrativo y estético. Marina Munilla nos ofrece un papel digno de aplaudir hasta el cansancio, una interpretación que se puede trasladar al cine sin problemas. Un retrato histórico de un personaje tan particular. Una visión distinta de Golda Meir.

Golda Meir se presentó en el Teatro Border los domingos. El equipo comenzará una nueva obra junto al mismo elenco, esta vez inspirada en la vida de la famosa actriz sueca Ingrid Bregman, también en el mismo teatro.

Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.
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Reseña: Nothing to hide



Por Sofía Luna Roberts

¿Y vos, qué deseas? es una de las preguntas que la intérprete Melina Seldes nos hace mientras se acerca hacia el público, mirándonos fijamente a los ojos para saber la verdad en nuestros rostros. “Nothing to hide”, ganadora del Premio CTBA + Banco Ciudad 2021, nos invita a una experiencia sorprendente en donde “las noticias se han convertido en entretenimiento y están esparcidas por todos lados (…) el sufrimiento tiene audiencia, y somos consumidores de violencia en forma de espectáculo”. La obra nos espera en sus únicas 6 funciones, del 6 al 15 de Mayo, los viernes y sábados a las 21hs y los domingos a las 20hs en Planta (Inclán 2661), del barrio de Parque Patricios.



Con dirección y producción internacional de la mano de Melina Seldes y Bruno Catalano, esta obra nos revelará un tópico poco común pero muy necesario para discutir: la espectacularización de las noticias y el sufrimiento ajeno. Cuestiona profundamente la construcción de la realidad y la verdad que desarrollan los medios de comunicación al presentarnos noticias insólitas, insulsas e inverosímiles como forma de entretenimiento. La obra comienza cuando Melina Seldes aparece tras el telón mostrándose como una presentadora de un programa de televisión y empieza a interpelar a la audiencia con preguntas tanto comunes como algunas personales. Es muy interesante la posición que asume ya que nos hace sentir parte de la obra debido a que nuestra participación es fundamental para poder transmitir este mensaje que tan naturalizado lo tenemos: la construcción mediática en nuestras vidas.

La puesta en escena nos exhibe un montón de elementos que van a ser utilizados durante la obra/show, el espacio compone un gran balance con respecto a la distribución de sus objetos. Lo primero que se me vino a la cabeza al visualizar el lugar fue: ¿cuál es la verdadera relación entre estos elementos? ¿Por qué hay un arma dentro de un cubículo de vidrio y un Squatty Potty en el centro de la escena? Con el desarrollo de la obra vamos a poder encontrar una relación entre estos objetos que poco tienen que ver uno con otro pero que son importantes a la hora de representarnos como sociedad consumista dentro de la era del capitalismo.

Es muy interesante cómo la presentadora nos comunica ciertas noticias inusuales e información inimaginable sobre hechos que sucedieron en el mundo y cómo los medios de comunicación hacen lo imposible para que eso llegue al oído de cada espectador, de cada audiencia que siempre va a estar dispuesta a tragarse el discurso hegemónico de la televisión, de las redes sociales y, principalmente, del Estado. Con esto en mente, el gran lema de la obra es “Hoy, la noticia sos vos” como representación de ese falso interés por parte de las corporaciones/empresas, ese engañoso valor que te brindan para que te sientas parte de una comunidad, de una sociedad que tiene interés en saber qué es lo que deseas para tu vida.

Bruno Catalano y Melina Seldes nos ofrecen una pieza con mucha realidad y violencia junta que se convierten en elementos de un extraño y cautivante paisaje mediático. El público será partícipe de un espectáculo visionario inspirado en la forma en que los medios negocian y representan la realidad. Nos abre las puertas a cuestionamientos sobre lo que permitimos consumir y lo que dejamos afuera, sobre lo ensimismados e indiferentes que podemos estar cuando el sufrimiento y el horror tienen rating. Nos obliga a preguntarnos: ¿Acaso no seremos la causa y los autores de esta realidad que nos atosiga constantemente?

Reseña: Flamenco Pasión

Rumba española en Buenos Aires

España sigue estando presente en el mestizaje cultural que como pueblos latinoamericanos compartimos, forma parte de nuestra historia la herencia musical, gastronómica, lingüística y religiosa.



Unas buenas tapas, rabas, churros, turrones y paellas hemos comido, también nos hemos deleitado con algún paso doble o flamenco; pero pocos son los lugares en Buenos Aires en qué se pueda vivir una experiencia auténtica española, por suerte en Palermo hay un restaurante que te hará conectar con España. El restaurante Paxapoga ubicado en la calle Beruti 4643, tiene el honor de presentarles el show de Marcela Rodríguez, coreógrafa y bailarina argentina especializada en flamenco.

Pero eso no es todo, el restaurante ofrece una cena show donde se podrán deleitar de los más ricos platos de la gastronomía española mientras se disfruta el espectáculo de Marcela Rodríguez.
Este servidor tuvo la oportunidad de deleitarse con una entrada acompañada de jamones, croquetas de camarones, lengua a la vinagreta, judías blancas y quesos.
Varias tapas son servidas luego como unas buenas papas bravas, callos y rabas.
Para el plato principal una deliciosa paella que nos transportará de inmediato al sur de España.
De postre, un exquisito helado de turrón con salsa. Obviamente, todo esto es acompañado con una prolija selección de vinos. Cabe destacar que los comensales quedaron deleitados con la excelente selección de platos.

El zapateao de Marcela Rodríguez nos dejó deslumbrados, en compañía de siete músicos, la artistas recorre géneros cómo la sevillana, el farruco y la rumba flamenca. Es imposible no levantarse de la mesa a bailar, y quiénes no sepan bailar flamenco no se preocupen, el ritmo los guiará.

El restaurante Paxapoga y el show de Marcela Rodríguez es una excelente decisión para un sábado de la noche. Un lugar de encuentro muy familiar y fiel a la cultura española.

La cena show está disponible los sábados a las 21 horas en Beruti 4643.Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.
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Reseña: Pareidolia

Por Eloy Rossen

Las formas que no se ven


Desde de la capacidad de ver formas donde no las hay, de ver cosas que no son lo que parecen, “Pareidolia” configura una puesta que en cada detalle deja entrever algo más. Tomando una trágica historia familiar, la obra se teje como un dominó cómico desde las grandes injusticias sociales hasta las desilusiones más íntimas.


Cuando observamos rostros en las luces de un auto o manchas en la pared que se parecen a animales, la pareidolia activa en nuestra mente una capacidad imaginativa, la facultad de generar asociaciones abstractas a través de simples objetos. Así, Javier Naudeau diseña una dramaturgia que establece un diálogo extrañado con los intérpretes y la escenografía, siempre con la posibilidad de encontrar otra capa de significación debajo de la anterior. Como una cajita china, “Pareidolia” atraviesa un drama realista -un padre desempleado, una madre nostálgica, una adolescente con un secreto, un hijo rebelde- para trabajar con todas esas estructuras sociales que influyen sobre nuestra cotidianidad, siempre reflejo de algo que se está omitiendo.


La obra comienza cuando Willy y Luciano, amigos inseparables, ven una oportunidad de negocio en la superficie llana de una bolsa: sólo revelada su forma exterior pero nunca su contenido. Sin embargo, cuando el secreto de Nerea, la hermana de Luciano, se ve revelado, la trama se desenvuelve en torpes enredos. Mientras los celulares desvían la capacidad de acción y resolución, los personajes deambulan entre las paredes de una casa semivacía, dominados por el flujo de una realidad mayor a ellos que los atraviesa. Cual nihilistas, los padres obvian lo que les está sucediendo a sus hijos, mientras los hijos descuidan lo que está sucediendo entre ellos. Ninguno de los intérpretes se encuentra apto para ponerle un frente a la situación, y lo que simplemente resta son las formas vacías de esos cuerpos confundidos en su propio espacio y tiempo.

La escenografía replica este “vaciamiento” con vigas que dividen las habitaciones de la casa, simulando paredes agujereadas, junto con puertas invisibles, que nunca llegan a disgregar el afuera del adentro. En esas figuras extrañas, se develan fuerzas que incitan los conflictos familiares pero no se ven -desde una piedra invisible que rompe el vidrio de la ventana o el sonido de una llamada telefónica inaudible-. “Pareidolia” deja al público el trabajo de encontrar, desde la asociación creativa, cuál es el conflicto verdadero que engloba a la historia, y si realmente esos personajes son agentes de su propio destino o simples formas que se vislumbran en sujetos huecos.


Si hay algo que sostiene enteramente a la puesta, es la afinada labor de los actores en escena. El entrenamiento con el texto y la dinámica de los diálogos influye positivamente en el resultado final y el público devuelve ese trabajo con agradecimiento y emoción. De alguna manera, la creciente tensión dramática se va colando entre la estructura cómica de la puesta, provocando que la sala se silencie por completo un instante después de colmarse de risas. Sin duda, los intérpretes dejan toda su interioridad a la vista, arrojando en el escenario una serie enriquecedora de símbolos para desmenuzar.


La obra introduce pistas silenciosas entre las filas de las butacas, sin dejar opción al espectador más que a colocarse desde una posición activa y alerta. Sincera y perturbadora, “Pareidolia” construye con todas las piezas implícitas, una historia que es todo lo que no parece ser.
“Pareidolia” está todos los domingos a las 20.00hs en el Portón de Sanchez. Podés conseguir tus entradas a través de Alternativa Teatral.

Reseña: Caballito de mar

Amar e intentar

Luego de cada ruptura o la creencia de una, los pensamientos rumiantes invaden nuestra cabeza, miles de teorías de forman y queda la intención de querer volver, atar aquello que una vez estuvo y no dejarlo ir. Puede el amor desquiciarnos pero también hacernos ver lo que realmente queremos. Resiliencia es algo que todos tenemos, llega tarde pero llega, y lo hace en forma de oportunidad.



«Si no la hubiese visto no la habría conocido… Si no la hubiese conocido no me habría enamorado… ¿Cómo habría sido?, tal vez estaría rodeado de hijos, de miles de hijos jugando a la ronda de San Miguel. Tal vez no tendría motivos para preguntarme qué hago acá, o tendría otros motivos. Motivos nunca faltan. ¡Qué sabe uno!» Es como describe su obra Emanuel Zaldua, la cual también protagoniza.

Emanuel Zaldua elabora un personaje frenético, desesperado e histriónico, a medida que corre entre si y entre su cabeza, nos muestra una historia por la cual muchos hemos enfrentado: la locura del desamor. Zaldua ejecuta a este personaje neurótico de una manera sincera pero también muy divertida, la dirección de Gonzalo Quintana le permite soltura y dinamismo.

Paola Delgado es la encargada de recrear esta carismática casita la cual se irá rotando en 360° por dos asistentes, a medida que Zaldua corre la casa también, nunca se sale del escenario pues el escenario está en constante y apresurado movimiento. Este plus de comedia, frenesí y ternura es acompañado por la música original compuesta por Horacio Martin Pallarés, la cual toca en vivo durante la función.

Caballito de Mar es una obra tierna y sincera, llena de momentos muy alocados pero conmovedores, un monólogo que más allá de hablar sobre una ruptura, habla de nuevos comienzos.

Disponible los viernes a las 23 horas en el Teatro Num (Juan Ramírez Velasco 419) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.
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Reseña: Closer

Deseo peligroso

En 1997 Patrick Marber estrena en Londres una obra crucial que marcaría polémica, dos años más tarde se realiza la adaptación en En Argentina, la primera versión de la obra (1999) se estrenó en Buenos Aires con las actuaciones de Susu Pecoraro, Leticia Brédice, Jorge Marrale y Leonardo Sbaraglia.
En 2004 la visión de Marber fue llevada al cine escrita por él mismo, dirigida por Mike Nichols, con el elenco de Julia Roberts, Natalie Portman, Jude Law y Clive Owen.



«Cuatro extraños se encuentran y se dejan llevar por el deseo. Dan, Alice, Anna y Larry se ven envueltos en dos relaciones que se entrecruzan continuamente. La posesión, los engaños y la búsqueda desmedida de la verdad pondrán al descubierto la imposibilidad de estos seres de ser felices y de estar juntos». Esta es la sinopsis de Marber. Federico González del Pino y Fernando Masllorens adaptan a una versión porteña, dirigida por Corina Fiorillo.

Sofia Gala Castiglione (Alice), Juan Gil Navarro (Larry), Gonzalo Valenzuela (Dan) y Carolina del Carmen Peleritti (Anna) forman parte del elenco. Estos actores van a encabezar una serie de tensiones y deseos que se irán entrelazando entre si hasta que sea un cable difícil de desenredar.
La química entre los cuatro es notoria, a pesar de que el guión da paso a la comedia para aligerar la crudeza de la trama, nunca se pierde la seriedad y esto es gracias a la dirección de actores y el compromiso con sus personajes.

Castiglione representa la inocencia y fragilidad, en su papel remite a Natalie Portman en la famosa escena del strip club. Juan Gil Navarro hace de un Larry coherente a pesar de sus perversiones, el peso del villano no cae sobre él sino en Valenzuela, actor chileno que se supo desenvolver a la perfección en la tabla porteña. Sin duda el papel más fuerte es el de Peleritti. La actriz pone sobre la mesa a una mujer madura envuelta en la seducción y con plena conciencia de sus decisiones.

El escenógrafo hace que la utilería se desplace entre el escenario, la arrastra de manera óptima entre actos. Una gran pantalla de fondo nos dará luz sobre en qué momento y lugar estamos. Esta adaptación artística aporta realismo contundente.

Closer es una adaptación que no escapa de los tiempos actuales, sigue estando vigente. El deseo no envejece sino se adapta. Las actuaciones y la dirección hacen del regreso de este clásico un motivo para revisionarlo.

Disponible los miércoles, jueves, viernes, sábados y domingo en el Multiteatro Comafi (Corrientes 1283) Escribió Sebastián Arismendi para La Butaca Web.

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